Aspectos a tener en cuenta antes de diseñar una cocina abierta

Como mencionábamos en uno de nuestros blogs, el coronavirus ha trastocado nuestras vidas y, sobre todo, nuestros hábitos dentro de nuestros hogares, marcando un antes y un después en la decoración de los mismos, sobre todo de la cocina. Antes, este espacio solo se utilizaba para cocinar y comer; hoy se ha transformado en un espacio multifuncional y familiar al que se ha trasladado el día a día.

 

Es por eso por lo que se está optando por cocinas abiertas, integradas al comedor o al salón. La cocina de la llamada ‘nueva realidad’ rompe los estereotipos, buscando una mayor flexibilidad que le permita adaptarse a los nuevos tiempos con muebles funcionales y soluciones a medida de la situación.

 

En este blog, te contamos lo que debes tener en cuenta antes de diseñar la cocina de tus sueños y abrirla al resto de la casa.

Cocina abierta: fuera tabiques

Para poder conseguir una cocina abierta no es necesario más o menos cantidad de metros cuadrados; basta con deshacerse de todos esos tabiques y puertas que obstaculizan la circulación de tu casa. La ausencia de tabiques abrirá el espacio y lo convertirá en un lugar más espacioso. Por eso, busca la mejor manera para poder diseñar este espacio de una manera diáfana, abierta y que se integre con el resto de tu hogar.

Cocina abierta: sí a la isla (si cuentas con espacio suficiente)

Una vez eliminadas todas esas barreras, uno se debe plantear de qué manera unificar el espacio destinado a la cocina con esa estancia en la que ha quedado integrada. Una de las soluciones más efectivas es la de colocar una isla que una o delimite ambas estancias. Eso sí, asegúrate de tener suficiente espacio, teniendo en cuenta que hay que garantizar un paso mínimo de 80 cm a su alrededor.

 

Además de convertirse en el epicentro familiar, una isla en la cocina tiene numerosas ventajas. Y es que puede ser una forma de separar visualmente, además de proporcionar más sitio para desayunos y comidas informales.

Si no tuvieras espacio suficiente para una isla, puedes optar por poner una mesa de cocina para conseguir una transición fluida entre los espacios. Además, a esta mesa le podrás encontrar otras muchas funciones, por ejemplo, usándola como lugar de trabajo.

En el caso de no querer una mesa de cocina, existe la posibilidad de colocar una barra de desayunos, la cual podrá servirte también como bancada de apoyo si lo necesitas.

Por otro lado, y si el espacio lo permite, existe también la posibilidad de dejar el espacio central de la cocina despejado para poder ubicar una gran mesa de comedor que haga que la vida familiar gire en torno a ella. Además, la mesa en sí se convierte en un elemento más de apoyo y preparación, no solo para comer o cenar.

Cocina abierta: ¿unificar los ambientes?

Al abrir la cocina, se puede producir una confusión entre las zonas de tu vivienda, impidiendo saber dónde acaba el salón o el comedor y dónde empieza la cocina. Para evitar esto, lo mejor es optar por soluciones que unifiquen los espacios, ya sea utilizando la misma gama de colores o incorporando los mismos materiales en las diferentes estancias que conviven.

Si eres de esas personas que prefieren separar los espacios, una de las maneras más sencillas de hacerlo es que el suelo de la cocina sea diferente al del salón o el comedor. Y si tu casa tiene techos altos, puedes jugar con las alturas, como en la imagen que te mostramos. En ella, vemos también ese cambio de pavimento, jugando con un suelo cementoso y con la madera.