Cabeceros de cama: 6 ideas para crear un dormitorio con personalidad

El cabecero es uno de los protagonistas de cualquier dormitorio. Y es que su capacidad decorativa no tiene límites. Existen un montón de ideas con las que poder expresar tus gustos y tu personalidad en la pared de tu dormitorio, desde cabeceros de madera hasta cabeceros de forja o de obra.

 

Si no sabes qué tipo de cabecero elegir para que combine con el diseño de tu dormitorio, aquí te dejamos seis ideas de cabeceros de cama que te inspirarán para crear un dormitorio con mucha personalidad.

Cabeceros de madera

Siempre noble, auténtica y natural. Así es la madera, un material estrella en todos las estancias de cualquier casa. Da igual si esta es ligera, tiene algún que otro nudo o es de un tono oscuro, tal y como te enseñamos en las imágenes: en cuestión de cabeceros la madera resulta infalible.

 

Tanto si lo compras listo para colocarse o bien es un cabecero creado por ti mismo, aportará calidez al conjunto. Eso sí, ten en cuenta el tamaño de tu dormitorio y, si fuera de pequeño tamaño, apuesta por las versiones de madera más claras y luminosas, como el pino, el abeto, el abedul, el haya o, incluso, el roble si se trata de una habitación pequeña.

Cabeceros tapizados

Los cabeceros tapizados es una de las soluciones más confortables por el acolchado que llevan. Conviene decidirse por tejidos resistentes que soporten bien el roce, como el algodón o el lino.

 

En lo que a color se refiere, te recomendamos escoger tonalidades que no sean demasiado claras para evitar que se ensucien demasiado pronto y que vayan en consonancia con los cojines y las cortinas. Los colores neutros son un must por su atemporalidad y su facilidad por combinarse con el resto.

Cabeceros de forja

Los cabeceros de forja son livianos y actuales, por lo que son perfectos para aquellos dormitorios no muy amplios o en los que se necesitan una solución sencilla, pero al mismo tiempo decorativa. Nuestra recomendación: apostar por la simplicidad de formas.

Cabeceros de obra

Un cabecero de obra te facilita personalizar su diseño en altura, forma y anchura, así como pintarlo en el mismo tono o en contraste con el color de la pared.  Existen infinidad de posibilidades por lo que esta solución se puede adaptar a cualquier estilo. Puedes optar por hacerlo a modo repisa o creando nichos en la pared. Es perfecto para apoyar lámparas, elementos decorativos o los objetos que puedas necesitar apoyar, como las gafas de vista o un vaso de agua.

Cabeceros XXL

El tamaño del cabecero es un punto importante a tener en cuenta. Aunque suele ir en consonancia con las dimensiones de la cama, si cuentas con un dormitorio muy espacioso puedes optar por un cabecero de gran tamaño, ya sea abarcando las mesillas de noche o que sea más alto de lo habitual.

La pared es el cabecero

Otra de las opciones es convertir la pared de detrás de la cama en cabecero y prescindir de uno como tal. Puedes optar por pintar mitad de la pared con un color diferente al de la habitación para que haga el efecto de cabecero o revestirla de algún material que llame la atención, tal y como vemos en la imagen, en la que se ha revestido la pared del cabecero de la cama con lamas de madera.

 

Si eres de las personas que piensan que “menos es más” o simplemente no te convence ningún cabecero, no te preocupes; decora la pared con algún cuadro con el que darle vida a tu dormitorio, tal y como te enseñamos en la tercera imagen.

Written by: Marta Peralta