Chimeneas decorativas: tipos y estilos para tu salón

El salón es una de las estancias que más se utiliza de una vivienda. Y es que es el lugar de reunión para disfrutar de un buen rato en familia o un espacio para relajarse y desconectar. Es por eso por lo que tenemos que conseguir que sea una estancia acogedora, cálida y confortable. Y qué mejor manera de hacerlo que incluyendo una chimenea en él.

 

Una chimenea aporta, además de calor, sensación de hogar, de recogimiento y no hay nada como sentarse delante del fuego mientras fuera hace frío. Si estás decidido a instalar una chimenea en tu salón, llega el momento de determinar qué tipo vas a elegir. Por eso, en el blog de hoy te contamos todo lo que necesitas saber para elegir y acertar en el tipo de chimenea para tu salón.

Chimeneas de leña

Cuando pensamos en un salón acogedor y cálido, nos viene a la cabeza el calor de una chimenea de leña mientras ves en familia una película durante un frío día de invierno. De hierro fundido, enmarcada en piedra o moderna, las chimeneas de leña aportarán mucho encanto a tu salón.

 

Sin embargo, parece que este tipo de chimeneas tienen muchas desventajas. Y es que necesitan salida de humos al exterior, por lo que su instalación es compleja y necesitan mucho mantenimiento. Además, no son las más eficientes del mercado, ya que pierden hasta un 70% del calor que generan y consumen mucho combustible.

Chimeneas de pellets

Para todos aquellos preocupados por el medioambiente y el futuro del planeta, las chimeneas de pellets son una buena opción, ya que calientan cualquier ambiente de manera rápida y efectiva y generan pocas cenizas, lo que hace que sean fáciles de limpiar y mantener.

 

Estas chimeneas se alimentan de unos pequeños cilindros fabricados con restos de fibras de madera y serrín prensados, por lo que producen emisiones de CO2 muy pequeñas. Los pellets no ocupan espacio de apenas espacio de almacenaje, por lo que resultan una buena opción si tu salón no es de grandes dimensiones.

Chimeneas de gas

Las chimeneas de gas son perfectas si vives en un piso, ya que no requieren de salida de humos al exterior al instalarse en una cámara estanca. Son muy limpias y tienen un mantenimiento más sencillo que las chimeneas de leña y, aunque las llamas no son las mismas, puedes regular su intensidad a tu gusto.

Chimeneas de bioetanol

La chimeneas de bioetanol emplean este tipo de alcohol vegetal como combustible. El bioetanol se consigue a partir del tratamiento y fermentación de cereales y otro vegetales. Su poder energético compensa al de un gran radiador, así que puede resultar mucho más económico su uso.

 

Se instalan de forma muy sencilla y no requieren de extractor de humos, al igual que las chimeneas de gas, por lo que puedes colocarla en el espacio que más gustes. Otra de sus ventajas es que este tipo de chimeneas emiten entre un 40 y un 80% menos de gases contaminantes al no producir humos ni cenizas.

Chimeneas eléctricas

Las chimeneas eléctricas son perfectas para aquellas personas que no quieren saber nada de instalaciones, combustibles y mantenimiento. Y es que con este tipo de chimeneas solo necesitas un enchufe con el que poder conectar la chimenea a la corriente de tu hogar.

 

Existen una gran variedad de diseños entre los que puedes elegir. Hay algunos que, gracias a unas luces led que llevan incorporadas, se consigue un efecto óptico muy realista del fuego, como si lo que tuvieras en tu salón fuera una chimenea de leña o de pellets, tal y como te enseñamos en estas imágenes. Incluso hay algunas que imitan el humo a través de vapor de agua.

Written by: Marta Peralta