Colores tendencia para este otoño

Se acerca la temporada de otoño-invierno y, como ya hemos adelantado en anteriores blogs, en esta época del año tendemos a que nuestros hogares transmitan, a través de la decoración, esa calidez que no podemos encontrar al aire libre. Una manera de conseguir ese efecto en nuestras casas es a través de los colores. Es por ello por lo que hoy os hablamos de los colores tendencia para este otoño

El beige: calidez y elegancia

Clásico donde los haya, el color beige forma parte de la gama de los neutros, pero gracias a su matiz cálido es idóneo para la decoración de otoño. Este color es sinónimo de elegancia y sencillez y permite crear atmósferas relajantes, confortables y luminosas. Es un color que combina con todo convirtiéndose en la base perfecta para cualquier estilo, pues su gama cromática es muy amplia; desde los tonos más neutros hasta las tonalidades rosadas.

El blanco: atemporalidad y luminosidad

El color blanco es la base perfecta para decorar un espacio, ya que consigue captar la luz natural y multiplicarla, ya que la refleja. Por ello, este color es la solución ideal para espacio reducidos, ya que además de iluminar amplia visualmente el espacio. El color blanco es atemporal y uno de los colores más luminosos que existe. Además, el blanco unifica ambientes y funciona muy bien con los materiales naturales como la madera.

 

Al ser el tono más neutro, combina bien tanto con tonalidades cálidas como con frías, por lo que se adapta a la perfección a la mayoría de los estilos decorativos; desde al minimalismo, con sus colores fríos, hasta al japandi, con sus tonalidades más terrosas.

 

El blanco, junto con el color beige, serán los protagonistas de este próximo otoño-invierno, donde paredes y muebles se alternan en tonos neutros.

El verde oliva: calma y serenidad

Durante este último año hemos visto que una de las tendencias que más fuerza ha cogido es emplear lo natural en la decoración. El color verde nos recuerda esa calma y serenidad que la naturaleza nos transmite. Es un color que cuenta con una amplia variedad cromática, desde tonos más suaves a más intensos, los cuales ofrecen muchas posibilidades para incorporarlo en la decoración de la casa. En concreto, el verde oliva será el tipo de verde por el que apostar.

 

El toque de gris y amarillo que lo caracterizan lo hacen perfecto para una casa amueblada con mucha madera y para crear un ambiente relajante pero cálido sin usar rojos y naranjas. Aporta frescura, mantiene en sintonía con la naturaleza y resulta muy positivo.

El gris: equilibrio y versatilidad

El color gris vuelve a ser tendencia este otoño-invierno, ya sea un gris claro, intenso o hasta mezclado con otras tonalidades como los azules. Se trata de un color que genera equilibrio y que también permite jugar con todo tipo de tonos, aunque en otoño lo mejor es apostar por los matices cálidos.

 

En las tonalidades más oscuras ofrece serenidad, elegancia y los tonos más claro crea ambientes luminosos y juveniles. El color gris es un color con una gran versatilidad y combina bien con la mayoría de tonalidades y estilos decorativos. Es el color neutro por antonomasia, fruto de la fusión entre el blanco y el negro.

El rojo: energía

Según el instituto Pantone el rojo Fire Whirl vestirá los interiores de las casa los próximos meses. Al tratarse de un color muy explosivo y enérgico, es aconsejable utilizarlo con moderación; de lo contrario puede hacer que el espacio se sienta recargado. ¿La mejor forma de introducirlo en la decoración? Mediante textiles como cojines y complementos como jarrones o macetas.

Sin duda es uno de los colores estrella para esta próxima temporada.