Cómo aplicar el Feng Shui en cada estancia de tu hogar

En el anterior blog os introdujimos cinco consejos para aplicar el Feng Shui en tu hogar; hoy queremos entrar más en detalle y daros algunas ideas de cómo aplicar el Feng Shui en cada estancia.

 

Como ya comentamos, el Feng Shui es una filosofía de origen japonesa que se basa en organizar el espacio vital para crear un equilibrio con el mundo natural y lograr que haya en tu hogar una influencia positiva sobre las personas que lo ocupan.

Aplicar el Feng Shui en el baño

En el Feng Shui, el baño es considerado el refugio de cuidado para el cuerpo y la mente. El baño no es solo para la higiene; también es donde se puede disfrutar de momentos de relajación, de desconexión con lo exterior y de conexión con uno mismo, donde la mente vuelve a reencontrarse con las emociones. Además, debe estar orientado al norte.

Algunos de los conceptos básicos a tener en cuenta del estilo Feng Shui es que las puertas deben estar siempre cerradas para que la energía no rebote o salga al exterior y la puerta del baño no puede estar en frente del espejo, el cual tiene que estar correctamente colocado, debe ser lo suficientemente grande, de buena calidad y que no distorsione la figura, pues es un elemento que aporta un flujo de energía positiva.

La luz en un baño Feng Shui debe ser suave y armoniosa con la que poder crear un ambiente tranquilo. Eso sí, intenta que la luz sea más directa alrededor del espejo para que puedas verte claramente.

 

Por otro lado, el inodoro debe estar situado detrás de la puerta o separado del resto de equipamiento de baño a través de elementos separativos para poder reducir el efecto negativo del desagüe. Si no quieres verte en la situación de reformar el baño, mantener la tapa cerrada del inodoro también reduce la energía negativa del desagüe.

 

Otro de los elementos por los que aboga el Feng Shui son los diseños redondeados, pues el mobiliario, accesorios y equipamiento de baño de formas redondeadas ayudan a que la calma y dicha fluya por el espacio.

Aplicar el Feng Shui en la cocina

La cocina es una estancia fundamental en la vida de una casa y ocupa un lugar primordial en cuanto a las relaciones familiares se refiere. Como hemos visto en anteriores blogs, la tendencia actual es crear un espacio abierto en el que convivan comedor, salón y cocina.

 

Según el Feng Shui, la cocina debe ser el centro de la casa y debe orientarse hacia el sur. Dominada por el fuego, la cocina nos nutre y es la base de la supervivencia. Esta estancia debe quedar cerca de entrada de la vivienda, eso sí, sin que se vea el interior de esta desde la puerta. Otra recomendación es que la puerta del baño no quede enfrentada a la de la cocina, pues se debilita la energía vital.

 

La colocación del mobiliario es crucial para que las energías circulen de manera fluida. Por eso, es importante que los dos elementos opuestos, agua y fuego, estén en zonas diferentes. Evita entonces que la nevera, el lavavajillas y el fregadero estén alejados del horno, el microondas y los fogones. Estos últimos deben ser preferiblemente de gas, pues las cocinas eléctricas destruyen la energía de los alimentos según esta filosofía. Además, la distribución se debe hacer de manera que el cocinero no trabaje de espaldas a la puerta de acceso a la estancia, pues no ver la puerta nos hace más vulnerables y hará que no cocinas tranquilamente.

Aplicar el Feng Shui en el salón-comedor

El salón y el comedor es un lugar importante para el Feng Shui, dado que es donde se alimenta el alma y se nutre nuestro cuerpo, además ser el lugar en el que uno descansa y desconecta del día a día. Si, en tu caso, tienes el salón-comedor conjunto, ambas estancias deben estar claramente separadas, ya sea por alfombras o cambio de iluminación.

 

Además, es recomendable utilizar elementos decorativos centrados en la naturaleza y los paisajes y, en cuanto a la iluminación, es aconsejable luz natural y si no es posible, opta por una iluminación artificial que la simule.

 

Coloca el sofá de modo que os veáis frente a frente y, si tienes chimenea, mantenlos alejados de la chimenea.  Evita también que la puerta de entrada se encuentre de espaldas del sofá. Opta por sofás de respaldo alto y de forma curva, ya que aportan comodidad, favorecen la sociabilidad y simbolizan el apoyo en la vida.

En cuanto al comedor, el mejor lugar donde colocarlo es cerca de la cocina.  La mesa debe ser con esquinas redondeadas y debe estimular la comunicación entre los comensales. Además, no deben de haber piezas que propicien a la desconcentración, como televisiones u otras distracciones. Sitúa un gran espejo en el comedor de modo que se refleje toda la familia.

Aplicar el Feng Shui en el dormitorio

Según el Feng Shui, el dormitorio es el espacio de la casa que se destina a la intimidad personal, un lugar en el que retirarse para descansar físicamente y desconectar profundamente. Por eso, su distribución y organización es crucial para favorecer el desarrollo de energías positivas.

 

Para favorecer estas energías, se debe evitar que frente a la puerta queden o caigan nuestros pies, pues, según esta filosofía, esta posición hace referencia a la muerte. Además, si la habitación contara con un baño, también es conveniente que se aleje la cama del mismo.

 

Por otro lado, el cabecero de la cama tiene que estar apoyada en la pared para proporcionar protección y seguridad. No hay colocar espejos en la habitación, y mucho menos frente a la cama, ya que producen un efecto multiplicador de nuestro movimiento y nuestra imagen. Evita, además, los estampados y colores estridentes, colocar demasiados objetos decorativos y mantén los aparatos electrónicos alejados, pues incitan al nerviosismo.