Diez estilos para tu hogar

Muchas veces, cuando te paras a pensar qué estilo es el que te define, no sabes qué responder. Sabes lo que te gusta, pero no siempre te resulta fácil enmarcarlo dentro de tu hogar.

 

A continuación, te presentamos diez estilos de decoración diferentes con el propósito de responder esa duda.

Estilo clásico

El estilo clásico tiene su origen en la Francia del siglo XVII y destaca por ser uno de los estilos más refinados y sofisticados, arraigado a los antiguos valores y tradiciones culturales.

Las columnas, arcos, estucos y cornisas son elementos decorativos muy representativos de este estilo, que, combinados con la piedra natural y la madera maciza hacen que el espacio sea sobrio. Los colores más recurrentes son el arena, el oliva y el dorado.

Estilo contemporáneo

El estilo contemporáneo es un estilo actual que se ubica entre las vanguardias y el estilo clásico. Con él, conseguirás crear un ambiente despejado, fresco y sofisticado.

Reinan los colores neutros, grises, negros y blancos, las líneas limpias y las formas geométricas. El vidrio, el acero, el cemento y la madera son los materiales que predominan y, junto con las telas naturales, consiguen aportar calidez al espacio.

Estilo glam

El estilo glam deriva de estilos como el art deco o el barroco; estilos que apostaban por el “más es más”. Se combinan elementos clásicos con colores y texturas llamativas, creando ambientes eclécticos, cargados de mucho glamour y elegancia.

Los colores más característicos son el dorado, blanco, negro y marrón. Este último se utiliza para combinarlo con tonos más neutros logrando así crear un espacio sofisticado. El metal, la piedra natural y el terciopelo aportarán a tu hogar elegancia y un aire ostentoso.

Estilo industrial

El estilo industrial tiene su origen en la arquitectura típica de las naves del Nueva York de los 50 cuyas puertas acogieron a artistas e inmigrantes que no podían pagar el alquiler de un apartamento en la ciudad.

Los colores que mejor van con este estilo son el negro y el marrón. Se usa también el blanco para que el espacio tenga un aspecto más amplio y luminoso. La madera veteada, el hormigón, el ladrillo y el hierro son los protagonistas en el espacio que, combinados con linos y algodones, consiguen un equilibrio entre funcionalidad, calidez y belleza.

Estilo japandi

El estilo japandi fusiona el minimalismo del estilo escandinavo con el espíritu japonés del “wabi sabi”, el cual ve la perfección en imperfección.  Los colores apagados y tonos naturales y neutros son los característicos de este estilo, como el marrón y el beige.

Destaca el uso de materiales naturales que le aportan al ambiente un toque artesanal, como la madera, las fibras vegetales, el bambú y la cerámica. Además, se le da mucha importancia a la vegetación, que resalta sobre esa gama de colores, creando así espacios limpios y minimalistas, pero cálidos y acogedores al mismo tiempo.

Estilo mediterráneo

El estilo mediterráneo se inspira en las casas que habitan la costa de este mar y donde la protagonista es la luz que, dependiendo de su intensidad y calidez, crea un juego de luces y sombras en el interior de las casas. Se abandona el exceso y se crean espacios donde nada sobra, lo que hace que el ambiente sea apacible, acogedor y se respire tranquilidad.

En este estilo, el color que predomina es el blanco, que crea atmósferas serenas, refrescantes y desenfadadas. Este color se suele combinar con el color azul, desde tonalidades más suaves, como el celeste o el aguamarina, hasta las más oscuras, como el marino o el índigo. Los suelos de barro, los arcos, la piedra vista en las paredes y la madera sin tratar se combinan con textiles de lino, algodón y el mimbre. Y vegetación, mucha vegetación. Y si es autóctona mejor.

Estilo minimalista

El estilo minimalista se caracteriza por usar únicamente los elementos precisos y apuesta por la funcionalidad y practicidad, sin dejar de lado la vanguardia y la elegancia.  En este estilo se apuesta por las líneas simples y pocos elementos decorativos para conseguir un espacio donde reine la simplicidad visual: orden, nada de mobiliario o accesorios extra y todo en el mismo tono de color.

Dentro de este estilo se juega con la monocromía de colores neutros. Sin embargo, el contraste de negro y blanco es también representativo del minimalismo. La madera, el vidrio y el cemento son los materiales más recurridos.

Estilo nórdico

El estilo nórdico se aleja de la riqueza de los estilos tradicionales y se centra en la funcionalidad y la estética limpia y minimalista. La sencillez de este estilo hace que sea actual.

Los colores suaves y la madera juegan un papel muy importante en cualquier espacio de estilo nórdico. También el juego de texturas de textil, que aportan calidez al espacio.

Estilo retro

El estilo retro se inspira en los años 60 y es el resultado de la combinación de colores, texturas y materiales, desde los más simples hasta los más futuristas. 

Destacan los materiales metálicos, como el latón o el acero, y los plásticos, así como el cuero y el terciopelo. Si quieres optar por este estilo, apuesta por colores fuertes, como el verde, el mostaza o el granate, combinados con blanco, negro y marrón.

Estilo rústico

El estilo rústico-moderno se inspira en la vida tradicional del campo trasladada a un ambiente más moderno, tomando lo mejor de ambas tendencias para recrear un ambiente armónico y de relax.

Se puede recurrir a la combinación de ángulos rectos y detalles rústicos, como la madera veteada. Este contraste hace que ambos recursos habiten en perfecta armonía. Los tonos tierra, grises y el blanco son los colores por excelencia de este estilo. Destaca, sobre todo, el marrón, presente en los elementos de madera.