Cómo elegir la alfombra perfecta para cada estancia

Las alfombras aportan color, textura y calidez a tu hogar. Además, pocos elementos te ayudan a organizar y delimitar el espacio dentro de un ambiente como las alfombras. Y es que, además de otorgar calidez y viveza a los suelos de una vivienda, aportan un amplio listado de ventajas que las convierten en un elemento fundamental en todas las estancias.

 

En el blog de hoy te damos algunos consejos a tener en cuenta a la hora de escoger la alfombra perfecta para cada estancia de tu hogar.

El tamaño importa

Uno de los primeros aspectos que debemos tener en cuenta cuando queremos adquirir una alfombra para alguna estancia de nuestro hogar es medir la superficie en la que vamos a colocar la alfombra, así como considerar los muebles que irán en dicho espacio, para poder tomar así la mejor decisión posible. Puedes incluso marcar en el suelo con cinta de carrocero el tamaño que quieres que tenga la alfombra para ver cómo queda en el espacio.

Lisas o estampadas: esa es la cuestión

No hay respuesta a esta gran incógnita, pues todo depende de la decoración del espacio en el que vayas a colocar la alfombra. Lo importante es conseguir integrarla en el espacio.

 

La alfombras lisas dan un aspecto más definido y formal. Para dar mayor luminosidad al espacio, opta por colores claros para no recargar excesivamente el espacio. En caso de querer escoger un color, ten en cuenta que este esté en armonía con el resto de la decoración de la estancia.

 

Si la estancia en la que vas a colocar la alfombra es neutra y quieres añadir personalidad al espacio, apuesta por los estampados. Si la eliges en colores neutros y claros, aportará luminosidad al espacio. Por otro lado, los colores cálidos añaden confort y hacen que los espacios sean más acogedores, en cambio, los colores fríos crean ambientes relajados.

Alfombras en el salón 

Para el salón, escoge una alfombra grande que se extienda hasta el sofá y del resto de butacas o sillones. Si cuentas con un espacio grande y tienes que optar por un modelo más pequeño, al menos deben quedar dentro las patas delanteras del sofá. De lo contrario, la estancia parecerá más pequeña de lo que es. Por eso, te recomendamos medir el espacio antes de elegir una alfombra y apostar por alfombras generosas que acompañen al mobiliario.

 

Si tu salón cuenta con una zona de lectura, opta por alfombras circulares o de menor tamaño con el objetivo de crear un rincón más íntimo.

Alfombras en el comedor

Una alfombra en el comedor te ayuda a estructurar el ambiente y a proteger el suelo. Si deseas colocar una en esta estancia, ten en cuenta que la alfombra debe ser proporcional al tamaño de la mesa, y si es un poco más grande mejor, para que las patas traseras de las sillas no sobresalgan de la alfombra mientras están en uso.

Alfombras en el dormitorio

La alfombras en el dormitorio son un plus para añadir ese aire acogedor que tanto buscamos.

 

No hay una única opción de alfombra para esta estancia. Puedes optar por colocar una al pie de la cama, aprovechando el calor que ofrece al entrar y salir de la estancia, o bien colocar una alfombra de menor tamaño en cada lado de la cama para que, al levantarte, puedas posar los pies sobre una textura suave y cálida. También puedes escoger una que cubra todo el área de las mesitas de noche y la cama.

Alfombras en el recibidor

Si tu entrada es sencilla y decorada en una paleta cromática muy neutra, elige una alfombra que puede aportarle  personalidad, ya sea con algún estampado o color llamativo. Y es que el primer impacto visual es muy importante, pues invita a entrar y descubrir el resto de la casa. Si lo que tienes es un pasillo distribuidor, evita que la alfombra cubra todo el ancho para no cargar el espacio y hacer que este respire visualmente.

 

En ambos casos, intenta que el material de la alfombra sea resistente, pues son zonas de paso y, por tanto, de mucho tute.