El estilo glam: un estilo elegante, sofisticado y brillante

El estilo glam deriva de estilos como el Art Deco o el Mid Century; estilos que apostaban por el “más es más” y en los que la apariencia lo es todo. Muchos lo asocian también a la época dorada de Hollywood, debido a que ambos estilos utilizan abundante colores metalizado, pero también por los destellos que producen algunos de los materiales que se emplean.


En este estilo se combinan elementos clásicos con colores y texturas llamativas, creando ambientes eclécticos y con carácter, cargados de mucho glamour y elegancia. La diafanidad y la amplitud de los espacios es fundamental en este estilo, ya que, de esa manera, se consigue comodidad y orden.


El estilo glam se caracteriza por la elegancia, marcada por la decoración, enfocada a crear un ambiente de glamour, que es la palabra de la que “glam” es abreviatura. Muebles con patas torneadas, tapices con texturas como son la gamusa, felpa o el terciopelo, además de los espejos, las transparencias o las molduras son los protagonistas del estilo glam.

Materiales

Los materiales que forman parte del estilo glam son el metal, la piedra natural y la madera maciza. El vidrio es también un material que se utiliza mucho en ese estilo; puede usarse tanto en muebles como en complementos.

 

La combinación de textiles es fundamental en este estilo, no solo el tipo de tejido, sino también de patrón de estampado. El protagonista de los textiles es el terciopelo, el cual aporta al ambiente un aire glamuroso y sofisticado, además de calidez.

Mobiliario

El mobiliario del estilo glam no pasa desapercibido. Son muebles con estructura moderna y práctica y acabados elegantes y sofisticados. Aparadores de madera oscura, mesas de centro y auxiliares de vidrio o policarbonato, consolas con patas torneadas en dorado o metal, sofás chester en cuero o terciopelo, butacas curvilíneas a juego con el sofá, etc.


Los sofás y sillones tapizados con telas suaves como el terciopelo se convierten en la pieza central de cualquier salón de estilo glam. Las alfombras de gran tamaño y estampado llamativo funcionan a la perfección con un punto extravagante muy sofisticado.  


Espejos envejecidos con marcos metálicos, chimeneas, candelabros de metal, cuadros y retratos de personalidades y la abundancia de flores consiguen añadir glamur y luz al ambiente, por lo que conseguirán aportar a tu hogar el estilo glam.

Colores

Los brillos casan muy bien con colores que los hacen destacar. Y es que, los colores más característicos del estilo glam son el dorado, blanco, negro y marrón. Entre estos colores debe existir un diálogo, siendo minoritario el dorado, que toma presencia en los elementos decorativos. Así, se logra crear un espacio sofisticado y luminoso.

 

Los tonos metalizados son fundamentales en este estilo y se tiende a combinarlos. Por eso, no dudes en juntar los platas con los dorados o los cobrizos.

 

Estos colores neutros se pueden combinar con otros más vivos, como el naranja, morado, rosa o azul. Así, se conseguirá un espacio con todavía más fuerza. Pintar una pared de un tono profundo consigue un escenario perfecto para que los dorados y los plateados brillen con sofisticación

Iluminación

La iluminación en el estilo glam se convierte en un elemento protagonista. En este estilo la iluminación natural cede paso a la artificial.  La luz no debe ser demasiado intensa; si es más tenue da sensación de misterio y glamur. Además, la iluminación se incentiva gracias a la abundancia de espejos en los ambientes de este estilo.

 

Las lámparas de araña o de cascada son las más comunes en este estilo, pues aportan al espacio personalidad. Puedes optar también por lámparas con piezas de mármol o hechas de cristales de colores.