El estilo retro, un estilo actual inspirado en los años 6o

El estilo retro se inspira en los años 50, 60 y 70, décadas en las que los jóvenes propagaban la paz, el amor y la libertad. Este pensamiento fue reflejado en el diseño de interiores de la época, surgiendo así este nuevo estilo. El estilo retro es el resultado de la combinación de colores, texturas y materiales, desde los más simples hasta los más futuristas, lo que hace de este estilo uno divertido, arriesgado y personal. Pese a la combinación de colores y materiales, es importante seguir un patrón para conseguir que todos los elementos encajen en el diseño del ambiente.


El estilo retro no debe confundirse con el estilo vintage, que también evoca a tiempos pasados, pero más lejanos (años 20, 30 y 40). Otra de las características que los diferencian son que el estilo retro simula la estética del pasado con objetos de diseño actual, mientras que en el estilo vintage se emplean elementos de épocas pasadas.

Materiales

En el estilo retro destacan los materiales metálicos, como el latón o el aluminio, y los plásticos, como el acrílico o el polipropileno. El cuero y el terciopelo también son muy característicos de este estilo. No puede faltar tampoco la madera clara y semioscura para muebles y suelo.

 

El vidrio se utiliza sobre todo para los elementos decorativos de la estancia. Una bandeja de cristal o unos jarrones de vidrio de fuertes colores son las opciones más acertadas por las que se puede optar.

Mobiliario

Los años 60 fueron años de progreso en los que se integraron nuevos materiales para la fabricación de los muebles, como el plástico en mesas y sillas. Muebles como la lámpara Arco, las sillas Shell, las Pantom o el sillón Ball así como cualquiera de las creaciones del diseñador Charles Eames se encuentran entre los iconos del estilo retro.

 

La formas geométricas, abstractas y futuristas son necesarias para conseguir un estilo retro. Se suelen utilizar en papel pintado, en cojines decorativos y en las alfombras. Es por ello por lo que se opta siempre por un sofá de un solo color que termine el conjunto decorativo con cojines multicolor.

Colores

En los años 50 y 60 se llevaban los tonos suaves y los contrastes, combinando los verdes, amarillos o azules con rojo, amarillo mostaza, blanco y negro. En cambio, en la década de los 70 los colores vistosos y brillantes, como el fucsia, el naranja o el verde lima fueron los que más éxito tuvieron. Es por ello por lo que en el estilo retro se puede elegir entre una variedad cromática muy amplia.

 

De estas combinaciones destacan las creadas con negro, blanco y rojo a través de estampados geométricos, a rallas, cuadros o psicodélicos (círculos concéntricos, flores de colores, hojas …), otra de las características del estilo retro. Estos prints se utilizan para vestir paredes o tejidos.

Iluminación

La iluminación ocupa una parte muy importante en el estilo retro. La influencia de los años 60 permite optar por lámparas con diseños que aporten un toque totalmente sofisticado en la estancia en la que se encuentren.

 

Lámparas de pie de arco de metal, apliques acabados en metal o lámparas de techo con diseños geométricos y hechas de cristal y vidrio son los perfectos aliados para imitar a la perfección los diseños de los años 50 y 60. El toque ideal para un ambiente con estilo, propio y acorde a la moda.

 

La iluminación que se emplea es con un tono de luz cálido, ya que ofrece un efecto mucho más relajante que, junto con el resto de elementos que componen el espacio, hacen de la estancia un lugar más armónico.