Homeoffice: cuatro pasos para montar una oficina en tu casa

Las circunstancias tan inciertas que atravesamos en la actualidad a causa del Covid-19, nos han obligado a muchas personas a trasladar la oficina a casa, lo que conlleva a transformar alguna zona de nuestros hogares en una de trabajo.

 

Si sientes que tu zona homeoffice está llena de distracciones, que eres poco eficiente mientras trabajas o que simplemente no te puedes concentrar de la misma manera que cuando ibas a la oficina, sigue estos pasos para darle forma a un espacio ideal para trabajar con todas las comodidades.

Define el lugar de trabajo con mejor iluminación

Lo primero que debemos hacer antes de crear nuestro espacio destinado al teletrabajo es buscar una zona para ello. Si tienes tu vivienda cuenta con una habitación vacía, es el momento de hacerla tu espacio de trabajo. Si no es tu caso, intenta buscar una zona en la que te sientas cómodo y en la que puedas mantener la concentración que tu trabajo requiere.

 

Ten también en cuenta a la hora de escoger tu zona de homeoffice una de las reglas básicas: la luz. Y es que es un elemento básico en la productividad y repercute en la satisfacción laboral. Cuidar de este aspecto potencia el bienestar, aumenta la creatividad y facilita el desarrollo de las tareas de forma más ágil y eficaz.

 

Por las mañanas la iluminación debe ser intensa y natural, ya que tu cuerpo necesita frenar la producción de melatonina, que es la hormona reguladora del sueño, y la manera más eficaz de hacerlo es con la luz del sol. Además, trata de orientar tu ordenador en sentido opuesto a las ventanas, de forma que cuando caiga la tarde, ni el sol ni su reflejo interrumpan tu trabajo y te obliguen a aumentar el brillo o cambiar de espacio.

 

Si no pudieras contar con luz natural, intenta recrearla con luz artificial. Esta debe ser mejor difusa y colocada en una buena posición para evitar reflejos en la pantalla para no forzar la vista.

Mantén el espacio ordenado

El orden es fundamental para trabajar en buenas condiciones y que fluya la concentración y la creatividad. Por eso, organiza tu espacio de trabajo de manera que te ayude a mantenerte concentrada.

 

Opta por archivadores, organizadores, estanterías o armarios en los que poder colocar el material más pesado y botes portalápices o pequeñas bandejas decorativas para colocar tus herramientas de trabajo. También puedes colocar objetos y elementos decorativos que te traigan buenos recuerdos y te llenen de energía positiva.

Una buena mesa y una buena silla son imprescindibles

Si en algo debes invertir tiempo y dinero, es en la elección correcta de tu silla y escritorio. Escoge una mesa en función del uso que hagas del ordenador, teniendo siempre en cuenta el fondo, que debe ser de 75 cm, para que puedas apoyar los antebrazos y estirar las piernas. Si tenéis alguna silla de despacho o escritorio, es preferible usar ésta antes que otra cualquiera. En el caso de no tener ninguna, busca una que recoja bien tu espalda y que se adapte a tus dimensiones.

 

Asegúrate de que el ordenador esté exactamente debajo de tu línea de visión cuando miras al frente, de que tu espalda esté recta y tanto codos como manos se ubiquen a la altura del teclado para no doblar tus muñecas mientras trabajas. Coloca la pantalla lo más lejos posible de ti, dejando una distancia mínima de 40 cm. Además, coloca el teclado de tal forma que entre este y el borde de la mesa hayan al menos 10 cm para poder apoyar las muñecas y asegúrate de que hay sitio suficiente para utilizar el ratón.

Utiliza colores que te inspiren

Para facilitar la calma y la concentración, escoge colores que te motiven y te aporten energía para trabajar, siempre teniendo en cuenta que el color que escojas esté en armonía cromática con el resto de los muebles y elementos de tu oficina.

 

El blanco nunca falla y ayuda a que el espacio se vea limpio y despejado. Puedes incorporar el color con el que más te sientes identificado a través de los elementos decorativos que escojas para tu zona homeoffice.