Ideas para el diseño de una lavandería de ensueño

Es un hecho. A nadie le gusta lavar y planchar la ropa. El problema es que, de momento, no se va a acabar. Así que tienes dos opciones: hacerlo enfurruñado los días que te toque hacer colada o intentar que el espacio que te rodea sea lo más estético y agradable posible para que no te dé tanta pereza y puedas sobrellevar mejor esta tarea.

 

Tanto si dispones de un cuarto para la lavandería como si debes ubicarlo en una estancia, estas ideas de decoración te ayudarán a crear un espacio funcional, cómodo y con estilo. Si estás preparado para dejar atrás los malos ratos y cambiar tus sensaciones con respecto al momento de lavar y planchar la ropa, sigue leyendo y descubre estas ideas para crear tu lavandería de ensueño en casa.

Una habitación para la lavandería

Si tienes una habitación vacía, conviértela en el cuarto de la lavandería. Lo importante es optimizar los metros y diseñar en función del espacio disponible.

 

La distribución perfecta de una lavandería debe girar alrededor del llamado «circuito de lavado»: concentrar en una pared la zona de lavado con un punto de agua y los armarios con útiles de limpieza y en otra, la zona de plancha.

 

Si la habitación cuenta con espacio suficiente, puedes instalar un centro de planchado, un tendedero para la ropa que no vaya a la secadora, un fregadero en el que poder podrás frotar a mano esas manchas difíciles antes de meterlas en la lavadora y lavar a mano tus prendas más delicadas y diseñar un armario en el que poder guardar la ropa limpia y los detergentes y productos de limpieza.

 

Si por el contrario, es una habitación con pocos metros cuadrados, no te preocupes; 60 cm de ancho y 60 de fondo es lo que necesita una lavadora. Las lavanderías pequeñas bien organizados son también un éxito. 

Una lavandería integrada en la cocina

Si no tienes la posibilidad de destinar una sola habitación para tu lavandería, quizás tengas que integrar la lavadora y la secadora en alguna estancia de tu casa. Una solución muy aparente es reservar una parte del mobiliario de la cocina a la lavadora y la secadora. Te recomendamos que, si optas por integrar la lavandería en la cocina, coloques una puerta que las oculte para que el conjunto quede mejor integrado.

 

Lo ideal es situar la lavadora y la secadora próximas para facilitar el paso de la ropa mojada de una a la otra. Puedes apilarlas una sobre la otra integrándolas en una columna o destinar dos módulos de la encimera, tal y como te enseñamos en las imágenes. Nuestra recomendación es la de destinar un mueble alto a la lavandería y para que todos los módulos bajos te queden libres para el almacenaje de la cocina; notarás el espacio más dividido y ordenado. Para no romper con la estética de tu cocina, puedes panelar esta zona, convirtiéndola en una especie de armario que se fusiona con el resto de decoración.

Una lavandería integrada en el baño

Si cuentas con espacio en el baño, puedes aprovechar para colocar tu zona de lavandería en él; al ser una zona de aseo y limpieza, puede ser una opción factible.

 

Si cuentas con mucho espacio en esta estancia, te recomendamos diseñar un armario en el que poder esconder, tanto la lavadora como la secadora. Puedes colocar baldas para guardar la ropa limpia, el detergente y el suavizante y aprovechar el espacio sobrante para almacenar el papel higiénico y demás elementos de repuesto.

 

Si tu baño no contara con tanto espacio, coloca estos electrodomésticos debajo de la encimera. Puedes esconderlos con una puerta o cortina o dejarlos vistos, tal y como te enseñamos en estas imágenes.

Una lavandería integrada en el vestidor

Integrar la lavandería en el vestidor es ejemplo de que esta puede incorporarse en cualquier espacio de la casa. Esta opción es muy práctica, pues en el mismo espacio te quitas la ropa, colocas en el cesto lo que se ha manchado en el día, pones la lavadora y a planchar y colgar. ¡Más cómodo imposible!

 

No pasa nada si no tienes vestidor, puedes también incorporar la lavandería en los armarios que usas como vestidor.